miércoles, 8 de febrero de 2017

Oración para antes de estudiar

Yo, como supongo que casi todos, había oído hablar de Sto. Tomás de Aquino. Gran teólogo, doctor de la Iglesia, había escrito la Summa Teológica, etc. No sé por qué, me caía bastante mal. Hace unos pocos años descubrí que el famoso Tantum Ergo era suyo. En el blog de William Briggs hay una sección semanal de su Summa contra los gentiles. Tras leer un par de capítulos allí, decidí comprármelo y ahora lo leo muchas mañanas cuando tengo un rato. No lo entiendo mucho, pero sí que aprecio la finura y la precisión de su pensamiento. Después encontré algunas oraciones suyas en el devocionario de mi abuelo. Y quedé encantado con ellas.

La de hoy es una oración para antes de estudiar. Fijaos en el segundo párrafo, cómo considera que la ignorancia es una tiniebla a la altura del pecado. Es el entendimiento lo que nos hace hombres y cercanos a Dios y si no buscamos agrandar nuestro intelecto (que no es lo mismo que volvernos intelectuales) no nos acercamos a Dios.

Y en el cuarto párrafo disecciona maravillosamente el proceso de estudiar y pide a Dios lo necesario para avanzar en cada necesidad del estudio.

He visto varias traducciones algo diferentes del original latín. La que escribo aquí es la del devocionario (que es la que más me gusta), con algún retoque. También os añado el original en latín. Cuando no me ahogan las prisas, lo rezo antes de ponerme a hacer algo que requiera pensar.

Oración para antes de estudiar

Sto. Tomás de Aquino

¡Oh, inefable Creador nuestro, que con los tesoros de tu sabiduría formaste tres jerarquías de ángeles y las colocaste con orden admirable en el empíreo cielo y distribuiste las partes de todo el universo con suma elegancia!

Tú, Señor, que eres la verdadera fuente de luz y de sabiduría y el soberano principio de todo, dígnate infundir sobre las tinieblas de mi entendimiento el rayo de tu claridad, eliminando de mí las dos clases de tinieblas en que he nacido: el pecado y la ignorancia.

Tú, que haces elocuentes las lenguas de los infantes, instruye mi lengua y difunde en mis labios la gracia de tu bendición.

Dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender, sutileza para interpretar, gracia y abundancia para hablar. Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar.

¡Oh, Señor, que vives y reinas, verdadero Dios y hombre, por los siglos de los siglos. Amén.


Original en latín:

Creator ineffábilis, qui, de thesáuris sapiéntiae tuae, tres Angelórum hierarchias designasti, et eas super caelum empyreum miro órdine collocasti, atque univèrsi partes elegantissime disposuisti:

Tu, inquam, qui verus fons lúminis et sapiéntiae diceris atque superéminens principium, infundere dignéris super intelléctus mei ténebras tuae radium claritátis, dúplices, in quibus natus sum, a me rémovens ténebras: peccátum scilicet et ignorántiam.

Tu, qui linguas infàntium facis disértas, linguam meam erùdias, atque in làbiis meis gràtiam tuae benedictiónis infùndas.

Da mihi intellegéndi acumen, retinéndi capacitàtem, addiscéndi modum et facilitàtem, interpretàndi subtilitàtem, loquéndi gràtiam copiósam. Ingréssum instruas, progréssum dirigas, egréssum cómpleas:

Tu, qui es verus Deus et homo, qui vivis et regnas in saècula saeculórum.  Amen.

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