Esta es una breve oración que seguramente había visto muchas veces, pero que descubrí en el devocionario de mi abuelo. Después la he redescubierto en varios sitios: como rezo conclusivo del Rosario o del Ángelus o como antífona final de las completas. Es del año 250 y parece ser que es el himno más antiguo de la Virgen que se conserva. Se reza en la Iglesia copta, ortodoxa y católica.
Es una oración de petición de protección a la Virgen. Es una oración que me reconforta. Sobre todo las palabras iniciales "Bajo tu protección nos acogemos". Es muy breve y, como tantas otras, es más potente, entra más en el alma, si se reza en latín. En momentos de nervios y tribulación, es una inyección de calma instantánea.
Sub tuum praesidium
Sub tuum praesidium confugimus, sancta Dei Genetrix;
Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus;
Sed a periculis cunctis liberanos semper,
Virgo gloriosa et benedicta
Bajo tu protección
Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios;
No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades;
Antes bien, líbranos siempre de todo peligro,
oh Virgen gloriosa y bendita
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lunes, 13 de marzo de 2017
jueves, 2 de febrero de 2017
Nunc dimittis
Hay muchas oraciones que me mueven el alma. Algunas son "de toda la vida", otras las he encontrado por casualidad. He creado este blog para ir coleccionando las que más me han tocado.
Si sé algo de la oración, lo comentaré.
Algunas serán en latín: el latín tiene un algo que hace que la oración me conmueva de una forma diferente.
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Siendo hoy la fiesta de la Visitación del Señor, la oración de esta noche no puede ser otra que el Nunc Dimittis, o Cántico de Simeón. Esta oración proviene del Evangelio de Lucas (Lc 2, 29:32). La pronuncia Simeón, un hombre justo y piadoso, que había recibido una visión en la que se le dice que no morirá sin haber visto al Mesías. El día que la Virgen y San José llevan a Jesús a Jerusalén a presentarlo en el templo, él acude y al verlo pronuncia su oración:
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
En latín es:
Nunc dimittis servum tuum, Dómine,
secúndum verbum tuum in pace;
quia vidérunt óculi mei salutare tuum,
quod parasti ante fáciem omnium populorum:
lumen ad revelatiónem géntium
et gloria plebis tuae Israel
Esta oración es el cántico evangélico del rezo de completas, la oración de la liturgia de las horas que se reza antes de ir a dormir. No rezo completas muy a menudo, pero sí que suelo recitarme el Nunc dimittis antes de acostarme. Es como un "buenas noches" que te da paz.
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